
7 de enero de 2002. Atlanta, Georgia (E.E.U.U.)
Siempre quise que la angustia fuera agua; que todo el dolor que produce la falta de oxígeno en la alegría, en vez de convertirse en desesperanza, formara pequeñas gotas para asi poder dar nombre y tamaño, a ese dolor que alicata las paredes del estómago cuando sabes que ya no hay marcha atrás. Siempre soñé que la alquimia de la esperanza, transformara este medio en gotas de sudor, que al resbalar por mi frente diluyera esta angustia que ya me ha ejecutado...
Y ahora que se que mi final está cerca, quisiera que se evaporara este mal que tiene mi libertad secuestrada, que se evaporara con el calor de un abrazo o con el aliento de un te quiero. esa libertad que siempre me dió "besos de usted" y que nunca me prometió amor eterno. La libertad es un estado pasajero del alma, y todos morimos un poco cada dia...
Mientras Alma Echegaray era ejecutada en la silla eléctrica, estos pensamientos quedaban impregnados en la sala, donde veinte testigos y media docena de periodistas habían presenciado, como una corriente de 2.000 voltios atravesaba a su convulsivo cuerpo. Esta primera descarga dejó al reo inconsciente, a continuación se le aplica otra descarga de 1.000 voltios en el fin de rematarle, y más tarde una tercera, y última, de 2.000 voltios por si existiera alguna duda de la efectividad de tan piadoso y magnánimo brazo de la justicia.
Existen numerosas pruebas de que, a veces el reo no muere imediatamente y que el electrocutado padece un intenso sufrimiento. Incluso hay personas mas resistentes a la electricidad que otras, bien por que su cuerpo genera una natural resistencia a la misma, o bien por su contínua exposición a esta. Cuando aquel torrente de electricidad recorrio por segund vez el cuerpo de Alma, este dejó de convulsionarse y un histérico silencio se adueñó de la sala, se habia echo Justicia, el estado habia asesinado a otra amenaza para el modo de vida americano !Alma Echegaray habia dejado de existir!
A José Hamilton no le resultaban agradables las ejecuciones, pero pensaba que la sociedad debía de valerse de medios como este para defenderse y conservar un cierto orden en el pais. el siempre fue partidario de lasejecuciones con inyección letal, por su limpieza, modernidad, pero quizás, este aséptico sistema de eliminación de criminales lo encontraba demasiado dulce y poco didáctico. Desde que era gobernador de Georgia había abogado siempre por ejecuciones rápidas y ejemplarizantes. El reo debía sufrir como pago de sus crímenes, y para escarmentar y advertir a futuros inquilinos, la vieja silla era lo menos malo que el conocia.
Mientras intentaba alejar de su mente los sucesos de las últimas cinco horas, en las que tuvo que rechazar por dos veces consecutivas el indulto a esa condenada suramericana, y en las que tuvo que convencer a la prense, que personas de ese calibre no tenían cabida en su pais libre, se sirvió una copa de su bourbon favorito, y distraídamente encendió su ordenador situado en el despacho que se alojaba en el ala derecha de su mansión. Debia poner al dia su correo electrónico, antes de darse una reparadora ducha e intentar descansar !Había sido un día de muerte!
De repente algo muy extraño comenzó a sueder: Todos los mensajes de la entrada estaban borrándose al tiempo que uno nuevo comenzaba a surgir de la nada y a parpadear intensamente, con una cadencia rítmica y enfermiza... Intrigado lo abrío, y su sorpresa fue en aumento cuando vio que la remitente no era otro que Alma Echegaray. Era imposible, en el corredor de la muerte no existía la posibilidad de que nin´gún reo pudiera acceder a ningún ordenador, y menos que se pudiera comunicar con el exterior. En ese mismo instante sus dedos dejaron de hacer presión sobre el vaso de whisky, que resbaló por la pala de la mano y terminó estrellandose contra el teclado, lo despertó de su fria e irreversiblemente ordenada vida ! El e-mail acababa de ser enviado!
Ráídamente lo empezó a examinar y mientras sus ojos iban de palabra en palabra, su corazón comenzó a bombear de forma frenética !No podía ser! !Era imposible! Pero... !si estás muerta!
El e-mail decía asi:
"Estimado gobernador, si, no es una alucinación, es real, le estoy escrbiendo desde mas allá del dolor, allá donde su oder y sus leyes no tienen ningún efecto. Donde estoy, por fin, soy libre y mi cuerpo ha dejado de sufrir las torturas a las que me sometió usted. Y aunque mi alma por fin está libre, yo no eh encontrado todavía la paz, no, mientras no consiga que usted y toda la humanidad que piensa como usted, entiendan que lo que acaban de hacer conmigo no es justicia, es un crimen.
Antes de que termine esta noche, usted será juzgado, pero antes quiero que conozca usted una historia. Historia que se remonta al año 1500. Lea atentamente, y sirvase otra copa, lo veo con la boca seca..."
(Texus)

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