domingo, 21 de noviembre de 2010

Alma

Azaak a sus 19 años, no alcanzaba a comprender que, mas allá de donde nace y muere el sol, existiera una raza tan poderosa como misteriosa. En la aldea corría el rumor de que hombres con la tez blanca como la harina y con vello por toda la cara, habían venido flotando en montañas y estaban cerca de su poblado, mostrando ropajes imposibles y blandiendo cuchillos que escupian fuego y muerte.

Para ser la menor de cinco hermanos, Azaak poseía una inmensa sabiduría y una gran responsabilidad. Desde pequeña había desarrollado la capacidad de hablar con los árboles y leer los mensajes que las nubes le mandaban. Se sentía en perfecta comunión con la naturaleza, a la que llamaba hermana. Aquella mañana, su corazón le había avisado que un fuego desconocido moraba entre los suyos. Mas tarde, tuvo noticias de que aquellos seres de dos cabezas y con cuatro patas de bestia, y de la intención de estos de hacer prisioneros a toda hembra sana que estuviera en edad de procrear.
Y fué en ese instante , cuando la vi, en el que supe que no habia conocido la belleza en su totalidad, hasta que sus ojos me taladraran con una dulce e inquisitiva mirada. Me encontraba frente a ella y, a mi lado, Jerónimo de Aguilar, náufrago español que arribó a la Costa Maya ocho años antes de la llegada de Cortés y que, además, hablaba la lengua de los nativos con cierta soltura y solvencia...
Junto a Aguilar y a mí, arremolinadas en torno a esa bella indígena, se encontraban las ancianas emitiendo chillidos desgarradores y sollozando desconsoladamente. Poco a poco, me fuí abriendo paso ante aquella multitud y puder ver cual era el motivo de tanto dolor y desconsuelo. Tumbada en un pequeño lecho de ojas verdes, yacía una criatura de no mas de cuatro años. Sus pequeños ojos me miraron como intentando hablar, su tez morena y su largo cabello estaban empapados de sudor y su respiración había perdido toda cadencia natural. Con un movimiento rápido, pero delicado, Azaak levantó su cabeza y apaciguó un tanto su agonía, dándole a beber agua de su propia mano.

- Diles mi nombre, y que si en algo puedo servir, muy gustoso haré de hacerlo. Y diles tambien, Aguliar, que no teman, que nada malo esperen de mí. - comenté con humildad.

Jerónimo de Aguilar intercambió unas palabras con Azaak. Tras una breve pausa, que a mi me pareció una eternidad. Aguilar se incorporó y me dijo: "Se está muriendo, Pedro, tiene una grave dolencia, pero sus corazones no lloran por su marcha, si no porque nos han ordenarlo detenerlas y la niña se quedará sin su canción del Alma".

- ¿A qué te refieres? - pregunté
- Ellos creen que debemos estar preparados para el último viaje, al igual que debemos estar preparados para la vida, y si no permitimos que estas gentes hagan su rito, el alma de esta niña vagará por las Tierras Tristes.
- ¿Cúál es el rito? - volví a inquirir.
- Es una canción... "La canción del Alma.
- Diles que la canten. Les dejaremos el tiempo que haga falta.

(Texus)

Alma-Mägo de Oz (con lyrics-letra)

sábado, 20 de noviembre de 2010

La Conquista

Año 1519, mediados de Febrero.




!Buenos dias, aventura! Pedro de Alcázar susurró a la brisa marina mientras arriaban las celas. Era una soleada mañana del mes de Febrero y por fin a sus veinte años iba a conocer mundo y, por qué no, a hacerse con una pequeña fortuna. Como otros tantos hombres, 508 para ser exactos, Pedro de alcázar formaba parte de la empresa que Cortés había financiado con su propio dinero para ir en busca de títulos, de honor y de El Dorado.


Esta expedición la totalizaban doce buques, diez cañones de bronce, cuatro falcones y pólvira, casi suficiente. Trece de sus hombres eran mosqueteros equipados con buenos arcabuces. Además se había echo con los servicios de mas de una treintena de ballesteros. Dieciséis caballos era toda la fuerza animal de la que disponia este pequeño grupo de caza fortunas y aventureros españoles... Y a mí, Pedro de Alcázar, hijo de Simón de Alcázar e Isabel de Guzmán se me había concedido la distinción de alimentar a todas las bestias de la expedición, caballos incluidos.


En los días que siguieron, rodeamos la costa sur de cuba para provivionarnos de más armas y otros diversos enseres. Zarpamos desde Santiago de Cuba el 18 de Febrero del Año de Nuestro Señor 1529. Aquellas semanas las pasamos sin mas comañia que el crujir de las maderas del barco y el sonido del fuerte viento que, aparte de inchar nuestras velas del buque insignia, también inflaba y dirigía nuestros sueños de Gloria. Por fin divisamos tierra, precisamente, en el instante en que la noche bostezaba y el pálido sol de la mañana desayunaba con los primeros olores del día. Ante nuestros ojos, una inmensidad de colores se asomaron como surgidos de un cuento. Jamás había visto tal diversidad de aver y plantas, incluso la arena de aquella playa, parecía que hubiera sido tamizada por una mano sobrenatural. Hernán Cortés mandó a que se engalanara toda la tripulación, y ante los ojos atónitos de aquellos nativos, los españoles hicimos ostentación de todo nuestro poder y orgullo. El miedo de aquella gente, semi desnuda, era palpable, observaban a nuestros caballos con horror y espantados, corriendo a refugiarse tierra adentro.
Más tarde supe que creían que caballo y jinete eran un solo ser; y que nuestros navios eran montañas flotantes. Estaban convencidos de nuestra divinidad, que éramos la encarnación de Quetzalcoatl, una deidad de mucho poder; la serpiente emplumada de las leyendas mexicanas adorada en todo el imperio azteza. Los Mayas la conocen como Kukulkan. En ambos casos, es el Dios del Saber, que combina las fuerzas de la tierra y del cielo. Su consorte es Tonantzín, diosa de la tierra. Cuenta la profecia que Quetzalcoatl volverá al reino de los hombres en el año azteca que coincide con el 1501 de nuestro calendario Romano.


No, no éramos deidades, solo un grupo de insensatos guerreros ávidos de oro y aventuras. Y yo, Pedro de Alcázar, empezaba a ser consciente de las atrocidades que haríamos para conseguir lo que buscabamos. Torturaríamos, mataríamos, esclavizaríamos, todo por su tierra y bajo la insuficiente excusa de cristianizar a alguién que no lo necesitaba. Era la Orgía del Poder, el Banquete de los Cristianos, era.... La Conquista.

(Texus)

La conquista - Mägo de Oz con letra

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Gaia-Mägo de Oz (con lyrics-letra) parte 1

Gaia-Mägo de OZ (con lyrics-letra) parte 2

Gaia



7 de enero de 2002. Atlanta, Georgia (E.E.U.U.)


Siempre quise que la angustia fuera agua; que todo el dolor que produce la falta de oxígeno en la alegría, en vez de convertirse en desesperanza, formara pequeñas gotas para asi poder dar nombre y tamaño, a ese dolor que alicata las paredes del estómago cuando sabes que ya no hay marcha atrás. Siempre soñé que la alquimia de la esperanza, transformara este medio en gotas de sudor, que al resbalar por mi frente diluyera esta angustia que ya me ha ejecutado...
Y ahora que se que mi final está cerca, quisiera que se evaporara este mal que tiene mi libertad secuestrada, que se evaporara con el calor de un abrazo o con el aliento de un te quiero. esa libertad que siempre me dió "besos de usted" y que nunca me prometió amor eterno. La libertad es un estado pasajero del alma, y todos morimos un poco cada dia...

Mientras Alma Echegaray era ejecutada en la silla eléctrica, estos pensamientos quedaban impregnados en la sala, donde veinte testigos y media docena de periodistas habían presenciado, como una corriente de 2.000 voltios atravesaba a su convulsivo cuerpo. Esta primera descarga dejó al reo inconsciente, a continuación se le aplica otra descarga de 1.000 voltios en el fin de rematarle, y más tarde una tercera, y última, de 2.000 voltios por si existiera alguna duda de la efectividad de tan piadoso y magnánimo brazo de la justicia.
Existen numerosas pruebas de que, a veces el reo no muere imediatamente y que el electrocutado padece un intenso sufrimiento. Incluso hay personas mas resistentes a la electricidad que otras, bien por que su cuerpo genera una natural resistencia a la misma, o bien por su contínua exposición a esta. Cuando aquel torrente de electricidad recorrio por segund vez el cuerpo de Alma, este dejó de convulsionarse y un histérico silencio se adueñó de la sala, se habia echo Justicia, el estado habia asesinado a otra amenaza para el modo de vida americano !Alma Echegaray habia dejado de existir!


A José Hamilton no le resultaban agradables las ejecuciones, pero pensaba que la sociedad debía de valerse de medios como este para defenderse y conservar un cierto orden en el pais. el siempre fue partidario de lasejecuciones con inyección letal, por su limpieza, modernidad, pero quizás, este aséptico sistema de eliminación de criminales lo encontraba demasiado dulce y poco didáctico. Desde que era gobernador de Georgia había abogado siempre por ejecuciones rápidas y ejemplarizantes. El reo debía sufrir como pago de sus crímenes, y para escarmentar y advertir a futuros inquilinos, la vieja silla era lo menos malo que el conocia.
Mientras intentaba alejar de su mente los sucesos de las últimas cinco horas, en las que tuvo que rechazar por dos veces consecutivas el indulto a esa condenada suramericana, y en las que tuvo que convencer a la prense, que personas de ese calibre no tenían cabida en su pais libre, se sirvió una copa de su bourbon favorito, y distraídamente encendió su ordenador situado en el despacho que se alojaba en el ala derecha de su mansión. Debia poner al dia su correo electrónico, antes de darse una reparadora ducha e intentar descansar !Había sido un día de muerte!
De repente algo muy extraño comenzó a sueder: Todos los mensajes de la entrada estaban borrándose al tiempo que uno nuevo comenzaba a surgir de la nada y a parpadear intensamente, con una cadencia rítmica y enfermiza... Intrigado lo abrío, y su sorpresa fue en aumento cuando vio que la remitente no era otro que Alma Echegaray. Era imposible, en el corredor de la muerte no existía la posibilidad de que nin´gún reo pudiera acceder a ningún ordenador, y menos que se pudiera comunicar con el exterior. En ese mismo instante sus dedos dejaron de hacer presión sobre el vaso de whisky, que resbaló por la pala de la mano y terminó estrellandose contra el teclado, lo despertó de su fria e irreversiblemente ordenada vida ! El e-mail acababa de ser enviado!

Ráídamente lo empezó a examinar y mientras sus ojos iban de palabra en palabra, su corazón comenzó a bombear de forma frenética !No podía ser! !Era imposible! Pero... !si estás muerta!

El e-mail decía asi:

"Estimado gobernador, si, no es una alucinación, es real, le estoy escrbiendo desde mas allá del dolor, allá donde su oder y sus leyes no tienen ningún efecto. Donde estoy, por fin, soy libre y mi cuerpo ha dejado de sufrir las torturas a las que me sometió usted. Y aunque mi alma por fin está libre, yo no eh encontrado todavía la paz, no, mientras no consiga que usted y toda la humanidad que piensa como usted, entiendan que lo que acaban de hacer conmigo no es justicia, es un crimen.
Antes de que termine esta noche, usted será juzgado, pero antes quiero que conozca usted una historia. Historia que se remonta al año 1500. Lea atentamente, y sirvase otra copa, lo veo con la boca seca..."


(Texus)

martes, 16 de noviembre de 2010

Gaia...


Obertura MDXX


"Desde el principio de los tiempos, los rios han sido las arterias que transportaban vida. Las montañas y la tierra fueron mi piel, los bosques y la selva mi pelaje.

Todo estaba en permanente armonía, hasta que apareción el ser más cruel y caprichoso que jamás conoció el planeta: el hombre... Una forma de vida supuestamente inteligente, pero desperdiciada por la codicia, la violencia y la incultura.

Yo soy Gaia, la madre naturaleza, y todo el mal que me hagas.... te lo devolvere"


(Texus)